martes, 31 de mayo de 2011

Artesanos de Bolivia y Perú pactan en la Alasita de Puno

Foto: Perú 21


Visitantes a la feria de las Alasitas en Puno.
Artesanos bolivianos y peruanos que participan en la feria de las Alasitas que se realiza en la provincia de Puno firmaron un pacto para generar equidad en el trato y en la instalación de los puestos de venta, informa radio Pachamama, del vecino país.
El vicepresidente de la federación de artesanos de las alasitas peruanas, Honorato Mamani Tito, explicó que el "pacto binacional", evitará problemas y conflictos entre los feriantes de ambas nacionalidades.
El acuerdo se firmó con la participación del cónsul boliviano en el Perú, autoridades de la provincia de Puno y los representantes de las diversas asociaciones de artesanos de ambos países.
La feria de las Alasitas de Puno comenzó el 23 de abril y se extendrá hasta el 9 de mayo. Congrega a 1.800 artesanos de Perú y Bolivia.
El municipio provincial puso a disposición de los visitantes y turistas extranjeros folletos informativos en quechua, aymara, castellano e inglés, informa el periódico Perú 21.
"Son dos tipos de folletos, uno que contiene información sobre la feria en quechua y en aimara, y el otro en castellano e inglés. Se distribuirá un promedio de tres mil folletos, de los cuales dos mil quinientos son en castellano e inglés", explicó Jaime Mendoza, presidente de la comisión organizadora de la comuna.

Bambú utilizado para Combatir la pobreza y el cambio climático

Lunes, 02 de Mayo de 2011 15:40
La Red Internacional del Bambú y Ratán (INBAR), ha lanzado una iniciativa que tiene como finalidad incentivar y fortalecer el uso del bambú en América Latina, estimulando, de manera simultánea, el crecimiento económico y la adaptación a los efectos del cambio climático.

Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo de la Unión Europea (UE), el Fondo Común para los Productos Básicos (CFC),  y el Banco Mundial (BM), pone en marcha una serie de herramientas e incentivos que aprovechan los beneficios: sociales, ambientales y económicos que el bambú puede ofrecer.

“Como parte de este programa, estamos trabajando con comunidades locales con el objetivo de fortalecer sus capacidades técnicas en bambú para mejorar sus sistemas de producción, transformación y comercialización”, dice Álvaro Cabrera, coordinador Regional para la Oficina de INBAR en América Latina y el Caribe.

“También trabajamos con actores locales y gubernamentales a nivel nacional y regional para desarrollar códigos, estándares y políticas que den prioridad al bambú como pilar fundamental de las estrategias relacionadas con el desarrollo sostenible”, agregó.

“El bambú es una fuente accesible para muchas comunidades que cuentan con el recurso, pudiendo crear riqueza y empleo con tan solo una pequeña inversión de capital. Dado su rápido crecimiento, fuerza y flexibilidad, el bambú puede representar una alternativa sostenible que substituye parcialmente al aluminio, acero, hormigón y madera y permite además a las familias de menores ingresos trabajarla, mejorar su economía y su calidad de vida”, dice Rosa Edith Rada, decana de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil (UCSG).

El programa regional de INBAR para el desarrollo económico y la adaptación al cambio climático, se focalizará en las regiones costeras de Ecuador y norte de Perú en primera instancia. Estás regiones se caracterizan por poseer un bajo desarrollo económico, además de una alta vulnerabilidad para enfrentarse a desastres naturales como: deslizamientos de tierras o inundaciones, fenómenos que tienden a incrementarse con los efectos del cambio climático.

Uno de los puntos fuertes de esta iniciativa de INBAR es la de contribuir en la construcción de casas elevadas hechas de bambú que puedan soportar: inundaciones, tormentas, vientos huracanados, deslizamientos de tierras y terremotos.

“Las comunidades más pobres son las más vulnerables a los desastres naturales, debido en parte, a que sus poblaciones se ven forzadas a construir sus casas en laderas de montañas, deltas y otras áreas inestables”, dice Gabriela Arcos, Especialista Ambiental del Banco Mundial. " La pobreza implica también que dichas comunidades están menos preparadas para enfrentarse o recuperarse de estos desastres, sean climáticos o no”.

Pero mientras los desafíos de la pobreza y la vulnerabilidad pueden resultar inmensos y complejos, las soluciones no tienen por qué serlo. “Pequeñas construcciones como por ejemplo: casas de bambú elevadas, pueden aportar una gran diferencia,” dice Tatiana García Alfaro, Responsable de Proyectos Temáticos de la Delegación Europea en Perú. “Es más, tanto los ecuatorianos como los peruanos tienen una larga tradición en el uso del bambú en sus sistemas constructivos. Esto no es nuevo, simplemente queremos contribuir a que estas construcciones sean más seguras, accesibles y más fuertes”.

“Los efectos del cambio climático están influyendo en los sistemas productivos que por tradición han sido la base económica de estos territorios. Es el caso de las familias productoras de café en el Norte del Perú, donde el impulso y fortalecimiento de la cadena de valor del bambú existe y puede complementar y generar una fuente confiable de ingresos para agricultores, artesanos, constructores y empresarios”, dice Leonor Rocha, Representante del Centro de Investigación, Capacitación, Asesoría y Promoción (CICAP-Perú).

“Mejorar la cadena de valor del bambú es clave para garantizar el acceso de pequeños productores a mayores beneficios económicos. A través de procesos de estandarización y normativa de aprovechamiento del bambú se busca mejorar la formalización de las relaciones comerciales existentes entre Ecuador y Perú”, dice Nianjun Shen, Gerente de Proyecto, Fondo Común para los Productos Básicos. “La iniciativa también apoyara mecanismos para que el intercambio tecnológico entres los dos países puedan mejorar sus respuestas para enfrentar los efectos del cambio climático.”

La Organización Internacional de Maderas Tropicales (ITTO) supervisara la iniciativa financiada por CFC; los socios en la iniciativa en Ecuador son la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, SENDAS, ASOGUABO, y en Perú CICAP y PROGRESO.

Artesanos del Ecuador reconocen labor del Gobierno en beneficio del gremio

Quito (Pichincha).- Delegados de la Junta de Defensa del Artesano y de los Centros de Educación de este sector, mantuvieron una reunión con los ministros de Coordinación de la Producción, Nathalie Cely; de Relaciones Laborales, Richard Espinosa; y de la Política Económica, Katiuska King, para expresar el agradecimiento al Gobierno nacional por la atención que desde el inicio del régimen ha brindado a este gremio.
Luis Quishpe, representante de la Junta Nacional de Defensa del Artesano, señaló que la inversión que ha realizado el Estado en beneficio de ese sector ha permitido elevar la competitividad, y ratificó que respaldarán la propuesta del régimen en la próxima Consulta Popular.

“Buscamos la oportunidad de que el artesanado del Ecuador posibilite el desarrollo institucional y el sector productivo del país”, explicó.

Quishpe destacó la política arancelaria en pos de defender la producción nacional en ítems como el calzado, además de mantener una política de créditos y la instalación de casi mil centros de formación artesanal.

David Ponce Palma, representante de los Centros Educativos Artesanales del Ecuador, destacó la importancia que el Estado en la actualidad está dando a la formación de los futuros artesanos.

“Si bien es cierto en el país existe una Ley especial del Artesano, el sector educativo artesanal fue olvidado, ventajosamente hemos enterrado la Ley de Educación del año 1984 que ahí no existía la figura de la educación artesanal, algo que ahora sí es una realidad con la nueva Ley de Educación Superior y esto ha sido gracias al Gobierno nacional y principalmente al Presidente Correa”, destacó.  AÁT/Prensa Presidencial 

Reseña "La Artesana" por Edy Valest





LA IMÁGEN ARTESANAL LATINOAMERICANA


La artesanía Latinoamericana  es la evidencia de procesos sociales únicos que a través del tiempo han consolidado la construcción y el desarrollo de diversas identidades nacionales, las cuales  pese a su unidad idiomática y cultural, presentan características particulares, conceptos que diferencian el objeto artesanal de una región a otra.
El principio de lo artesanal en América Latina aparece cuando la escritura no podía datar los hechos humanos y en cambio, la pintura rupestre y los artefactos hechos manualmente plasmaban el principio de lo que hoy se denomina artesanía y que gracias a su pasado ancestral ha forjado la identidad material que conocemos actualmente y me permite citar el periodo prehispánico el cual concibió a tres de las más admirables civilizaciones del mundo Aztecas, Mayas e Incas.
Los países que presentan un desarrollo artesanal con elementos indígenas propiamente dichos, son aquellos que ocuparon territorios de las civilizaciones mencionadas. Hoy día,  México, Perú, Bolivia, Ecuador, Paraguay  y Guatemala, tienen características regionales homogéneas: las políticas gubernamentales incentivan la producción artesanal y el nacionalismo; en promedio, el 40% de la población de estos países es indígena, no son población aislada ni son población que se vea desplazada de su vivienda…son parte de la población que día a día transita espacios urbanos y tiene que trabajar para ganar su sustento diario, lo que explica que la mayoría de industrias en estos países sean manufactureras, a excepción de México que maneja a la par la producción industrial y la artesanal.
Por otro lado, Brasil, Colombia, Cuba, Venezuela, Chile y la mayoría de países centroamericanos, también concibieron la presencia de culturas precolombinas en su territorio, solo que en menor parte y por esto no presentaron una resistencia a la colonización española tan fuerte, de hecho, en estos países la artesanía representativa es de índole colonial, con elementos indígenas que se presentan en pequeñas tribus dispersas en distintos puntos del territorio, desorganizadas y que generalmente protestan por defender sus derechos como minoría, lo que no ha permitido que la artesanía sea una preocupación central, ni tampoco sea una actividad económica de entradas significativas. Estos países tienen como actividades económicas notables la extracción de recursos y la prestación de servicios, que en Colombia y Chile intenta imitar el modelo de desarrollo económico mundial, mientras que en Brasil, Cuba y Venezuela tienen principios proteccionistas en distintos niveles lo que les ha permitido mantener y mostrar sus rasgos culturales al mundo, aunque solo el primero tenga una economía suficientemente estable para brindar más auxilio a la comunidad artesana.
A diferencia del primer grupo de países que son conocidos por su estética precolombina, y que hoy  día la mantienen como centro simbólico, estos últimos la han vinculado más íntimamente a los hechos posteriores que configuran la historia de su pueblo, a la posición de sus habitantes frente a cambios político-sociales ocurridos en diferentes épocas posteriores a la colonia. Por ejemplo, la artesanía lleva alrededor del mundo la cultura cafetera colombiana, que de trasfondo nos lleva al contexto de la colonización antioqueña y la problemática del campesinado, que hoy se ha convertido en el ícono de Juan Valdez. Mientras que Cuba tiene la imagen que simboliza los principios políticos y sociales del país, Ernesto Che Guevara, que ha sido difundida entre artesanos de otros países de Latinoamérica, utilizada en productos manuales como manillas, collares, ponchos, etc. Lamentablemente si el elemento artesanal no lleva textualmente a uno de estos personajes el objeto artesanal no va a traducir de forma sencilla su procedencia.
Brasil, Venezuela y Cuba, con su diferencia idiomática, política y geográfica apuntan a plasmar en su artesanía motivos del mestizaje cultural, llena  de diversos elementos indígenas, españoles y afrodescendientes, lo cual es un atractivo turístico de gran importancia.
En tercera instancia aparecen Puerto Rico, Argentina, y Uruguay,  países que tienen temas totalmente coloniales o de influencias hispanas, lo que es reconocible por su proceso de conquista, en el que prácticamente no existían comunidades precolombinas y si existían, eran un número tan reducido que fueron exterminadas casi en su totalidad; los descendientes de esta mínima cantidad de nativos se encuentran en las fronteras con otros países. Argentina y Uruguay han creado en su corta historia temas nacionales que identifican perfectamente su cultura. Este interesante hecho se debe a que son países en donde solo existió influencia europea, su historia y sus antepasados son relativamente cortos y en cambio, han lidiado con la crisis política de toda Latinoamérica. Aunque les juzguen de “europeizados”, han hallado maneras de expresar su individualidad como nación y materializarla a través de objetos típicos y figuras nacionales como el gaucho.
Puerto Rico en cambio, por ser un estado libre asociado de Estados Unidos, no ha consolidado una figura nacional representativa, su producto artesanal, de por sí poco descriptivo de su cultura, toma la única función de souvenir, que recorta significado a lo artesanal y crea objetos con una imagen confusa que no definen su procedencia.
El anterior problema se está convirtiendo en un síndrome contagioso para toda Latinoamérica, en mayor o menor de unos países a otros, pero finalmente está ahí, como el vago juicio de tantos extranjeros afirmando que un souvenir de Bolivia es igual a uno de Venezuela, tal como los estadounidenses juzgan a Colombia en la película Sr. And Mrs. Smith, en la que Bogotá D.C. es una selva llena de terroristas, pero en realidad lo desconcertante y lo que viene al caso, es que el contexto cultural al que hacen referencia no es siquiera colombiano sino mexicano.
Es cierto que los extranjeros, cuando  juzgan o pretenden hablar de países que no conocen deben documentarse lo suficiente, pero hay una culpa implícita que corresponde al discurso de la identidad cultural y es responsabilidad del punto de procedencia del objeto. No es gratuito el hecho de que le des un chullo (gorro típico peruano) a un alemán y te dé las gracias por haberle dado un gorro típico chileno o suramericano. Los dos casos dan a entender que la imagen de la artesanía latinoamericana se generaliza y pierde sus rasgos propios. Si se considera que la producción artesanal no es viable para la economía y que debemos seguir la corriente mundial de extracción masiva de recursos, consumismo e industrialización, por qué seguimos siendo países en vía de desarrollo.
 Nos enfrentamos a un proceso de occidentalización mal enfocado y que no atiende las necesidades de desarrollo y producción de cada nación, mucho menos a los modos de vida, las tradiciones espirituales, materiales y en general a todas las características distintivas de una sociedad que permiten crear conciencia de lo es y por ende, también una conciencia de la expresión artesanal, la cual exponga un significado que  trascienda y aporte cimientos para continuar la construcción de la identidad.
Por fortuna me he encontrado con los curiosos casos de México y Brasil, que aunque he mencionado anteriormente debo retomar por su comportamiento frente  a la problemática de identidad cultural, en la que al parecer no solo han entendido los hechos expuestos anteriormente sino que han tomado cartas en el asunto. Aunque hayan sufrido procesos de aculturación drásticos  y se estén enfrentando a políticas de expansión, librecambio y globalización, mantienen una estética flexible pero única. Flexible porque mientras el uno el uno es conocido por objetos precolombinos y el otro por objetos que enmarcan un periodo colonial de mestizaje, los dos se mantienen hoy esto que ha caracterizado su artesanía siempre a la par de una actitud novedosa que no se fundamenta en lo que siempre han sido, sino en lo que son ahora, en el mundo moderno. Pero este nuevo principio quiere seguir siendo artesanal, quiere conservar los valores estéticos y afectivos que giran alrededor de algo manufacturado. El trabajo manual no limita a la artesanía a tener únicamente temas tradicionales, sino que estos países, que han discutido constantemente de su identidad nacional y han llegado a resolver que no solo son la imagen del pasado sino que también tienen una nueva forma de mostrar su cultura actual, sin dejarse llevar por la homogenización mundial ni caer el cliché de artesanías precolombinas que todo el mundo ya conoce.
Generalmente es difícil creer que esta amalgama cultural pueda convivir y desarrollarse sin que una sea el freno de la otra, aún más complejo resulta imaginarse un país multifacético que intenta mejorar su producción industrial al igual que la artesanal. Pero entonces, como es posible apreciar este fenómeno, como es que se crea una imagen de lo brasilero y de lo mexicano, diferenciada de manera tan perceptible del resto de Latinoamérica. Lo único que puedo decir es que se relaciona directamente  con la manera en que su gente adopta este mosaico cultural, la manera de hacerlo suyo, como parte de sus valores éticos y enorgullecerse del mismo, de forma resistente e indiferente a lo que los líderes políticos decidan. A la final el pueblo mismo es el forja su estructura, cultural, social o política.
Estos últimos países son los más destacados como ya mencione, sin embargo, toda América Latina tiene reconocimiento mundial en al ámbito cultural, posiblemente gracias a lo que estoy discutiendo, pero lo importante es utilizar esa oportunidad de renombre artesanal que ya está abierta. La producción de las empresas microfactureras es bien comercializada en otros continentes, en especial en Europa y la inversión extranjera no solo apoya la producción para importaciones, también para investigaciones que convergen en el tema. Los estrechos vínculos culturales y comerciales de toda la región deberían generar una motivación de la que resulte una identidad más clara, definida, con sentido, que manifieste más respeto, afecto y apoyo de los gobiernos o por lo menos de la población. Pero para lograr esto, en principio, se debe acudir al compromiso de cada individuo capaz de engendrar avances que vislumbren mejoras en las condiciones de vida y la estructura política de Latinoamérica.







Edy C. Valest Torres.
Estudiante de Diseño Industrial
Universidad Nacional de Colombia
2011


Conclucion General de la investigación

EDY CATALINA VALEST TORRES e IVAN ALFREDO BECERRA TORO hicimos una larga 
investigación acerca de la transformación encuanto ala función de los objetos Incas
que en un principio cumplían una funcion útil sirviendoles de herramientas a los
habitantes de esta zona montañosa que hoy conocemos como PERÚ en grandes
cuidades tales como Kusco  y Machupichu; hoy en día estos objetos son puramente 
ornamentales haciéndose famosos por el manejo de la cerámica y la joyería representando
en sus objetos todo lo que los identifican.Las artesanias 
forman parte 
importante de  la
economía de este país gracias a las ganancias producidas por la compra de turistas
que llevan estos objetos con el fin de decorar y recordar su visita a este lugar fantástico...